Lo que debería haber sido una tarde ordinaria de aprendizaje se convirtió en desconsuelo en Bangladesh.
Un deslizamiento de tierras sepultó una escuela religiosa para niñas dentro del mayor campo de refugiados del mundo.
Al menos siete estudiantes y una profesora murieron después de que barro y escombros arrastraran el centro de estudio islámico en Cox’s Bazar el miércoles.
Los equipos de rescate y los residentes locales se apresuraron al lugar, cavando frenéticamente entre el barro espeso para rescatar a quienes estaban atrapados bajo la estructura colapsada.
Trece personas fueron rescatadas, pero ocho no pudieron ser salvadas, mientras cinco niños heridos permanecen hospitalizados.
“Algunos de ellos tienen siete, ocho, 11 o 12 años”, dijo la funcionaria distrital local Panna Akhter a BBC Bangla, subrayando la devastadora pérdida de vidas jóvenes.
Deslizamientos de tierra generan temores en los campos de refugiados
La tragedia llega tras días de lluvias monzónicas incesantes.
Ya ha provocado múltiples deslizamientos mortales en Cox’s Bazar.
Donde viven más de un millón de refugiados rohinyás tras huir de la violencia en Myanmar.
La mayoría de las familias viven en refugios frágiles hechos de bambú y lona, situados en laderas inestables.

Dejándolos especialmente vulnerables cuando cae la lluvia intensa.
Las autoridades han advertido que se avecina más lluvia y están evacuando a las personas de las zonas de alto riesgo para prevenir más pérdidas de vidas.
Para las familias ya desplazadas por el conflicto, la naturaleza ha traído otro recordatorio cruel.
Incluso un lugar de refugio no siempre puede garantizar la seguridad.