¿Cómo volver a un lugar que alguna vez albergó toda tu vida —después de haber sido reducido a cenizas?
Para los residentes del Distrito Tai Po, esa pregunta es dolorosamente real.
Meses después de que un devastador incendio atravesara el complejo Wang Fuk Court, sobrevivientes como Fanny Mok, de 59 años, por fin pueden volver — pero hay un pero.
Sólo tres horas para recoger lo que queda.
Para Mok, incluso llegar allí es un desafío. Rodillas débiles, falta de aliento — la subida a su departamento en el piso 13 parece imposible.
Así que está recurriendo a algo propio de la ciencia ficción: piernas con exoesqueletos robóticos.
“Si tuviera 30 años, no lo necesitaría,” admite. “Pero a los 60, sí lo necesito de verdad.”
La recuperación trae desafíos
Estos dispositivos portátiles, proporcionados por la AidVengers Federation y construidos por Hypershell, están ayudando a los residentes mayores a recuperar una parte de su pasado.
Poco a poco. Aun así, nada de esto es fácil.
Imagínese decidir qué salvaguardar de 30 años de memorias… en apenas unas horas.
Betty Ho, otra ex residente, lo dice sin pelos en la lengua: “Básicamente es imposible.”
Más de 4.000 personas fueron desplazadas, y muchos siguen en viviendas temporales.
El incendio puede haber terminado, pero para estos residentes, las secuelas emocionales están lejos de terminar.
Porque a veces, lo más difícil no es sobrevivir al desastre… es decidir qué llevar al frente.