¿Podría un nuevo acuerdo nuclear entre Estados Unidos y Arabia Saudita remodelar el Medio Oriente?
Esa es la pregunta mientras Washington se prepara para desvelar un acuerdo que ayudaría a Arabia Saudita a desarrollar un programa nuclear civil.
Según informes de los medios estadounidenses, se espera que el acuerdo se anuncie el miércoles y permitiría a empresas estadounidenses apoyar las ambiciones nucleares de Arabia Saudita.
Podría incluir potencialmente la construcción de una instalación de enriquecimiento de uranio si estudios futuros lo justifican.
El acuerdo, que se espera que tenga una duración de 30 años, también será enviado al Congreso, aunque es poco probable que los legisladores tengan el poder para bloquearlo con facilidad.
Los defensores dicen que el pacto podría generar miles de millones de dólares para la industria nuclear de Estados Unidos.
El acuerdo nuclear enfrenta escrutinio
Sin embargo, los críticos se enfocan en lo que supuestamente deja fuera.
Fuentes familiarizadas con el acuerdo dijeron a Reuters que no incluye el llamado “Estándar de Oro”, que prohíbe el enriquecimiento de uranio.
Tampoco incluye el “Protocolo Adicional”, que otorga a la AIEA, el organismo de vigilancia nuclear de la ONU, un marco de inspección más amplio.
Esas omisiones han generado preocupaciones entre los especialistas en no proliferación.
El debate se intensifica ante la advertencia previa del príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman, de que si Irán desarrolla un arma nuclear, Arabia Saudita “seguiría el ejemplo”.
Por ahora, el acuerdo se presenta como una asociación de energía civil.
Si se mantiene solo en ese marco, podría convertirse en una de las cuestiones estratégicas más importantes de la región.