4 muertos y 70 heridos en ataques de mortero y cohetes, según el Talibán afgano

27 abril, 2026

¿Qué pasa cuando la paz frágil se rompe de nuevo a lo largo de una frontera tensa?

Eso es la pregunta que sigue pesando sobre la provincia oriental de Kunar tras ataques mortales que, según informes, dejaron al menos siete muertos y 75 heridos.

Varias fuentes dijeron a la BBC que estudiantes y un profesor de la Universidad de Kunar estaban entre los heridos.

Con el gobierno talibán afirmando que alrededor de 30 de los heridos son estudiantes.

Imagínese estar en una sala de clases y, de pronto, escuchar explosiones cerca.

Un profesor describió “estruendos aterradores en todo el campus”, convirtiendo un día común en caos.

Los talibanes dicen que se lanzaron morteros y cohetes, mientras que otros relatos sugieren que podrían haber intervenido aviones y drones.

Pakistán, sin embargo, lo niega firmemente y afirma que no se apuntó a sitios civiles o educativos. Su ministerio de Información calificó los informes de “falsos”.

La tregua bajo tensión

Un periodista en Asadabad dijo haber escuchado el bombardeo alrededor de las 14:00 y vio a personas huyendo del centro de la ciudad en pánico.

“Conocía a varios civiles que habían resultado heridos”, dijo a la BBC.

Las tensiones como estas no son nuevas. Solo hace unas semanas, un supuesto ataque aéreo paquistaní en Kabul dejó a cientos de personas fallecidas, según cifras vinculadas a las Naciones Unidas.

Y a pesar de un reciente cese del fuego frágil —ayudado por la mediación china en Urumqi— la violencia parece estar resurgiendo.

Los talibanes han calificado los últimos ataques de “graves y execrables crímenes de guerra”, mientras Pakistán afirma que sus operaciones apuntan a grupos militantes.

Pero aquí está la inquietante verdad: cuando cada bando afirma actuar en defensa propia, ¿quién define la línea entre seguridad y escalada?

Abril Quiroga

Abril Quiroga

Periodista argentina enfocada en la actualidad y el análisis de temas sociales y políticos. Escribo con un enfoque claro y directo, priorizando el contexto y la comprensión de los hechos. En Hablando Claro, trabajo para que la información sea accesible y útil para el lector.