Ferrari por fin se ha electrificado — ¿pero cuál fue la reacción? Digamos que el camino por delante se ve más lleno de baches de lo que se esperaba.
El fabricante italiano de automóviles de lujo ha presentado su primer modelo totalmente eléctrico, el Ferrari Luce.
Marcando un cambio importante para una marca construida sobre motores rugientes y prestigio alimentado por la gasolina.
¿Qué hay bajo el capó — o mejor dicho, bajo el piso?
Ferrari dice que la Luce (“Luz” en italiano) puede superar los 310 km/h, acelerar de 0 a 100 km/h en solo 2,5 segundos, y recorrer más de 530 km con una sola carga.
La carga rápida, según se reporta, lleva la batería de 10% a 80% en unos 20–25 minutos.
En el papel, sigue siendo muy Ferrari — solo sin el rugido del motor. Pero los mercados no quedaron impresionados.
Las acciones de Ferrari cayeron bruscamente tras la presentación en Roma, convirtiéndola en el peor rendimiento de la Bolsa de Milán ese día.
Debate sobre el futuro eléctrico de Ferrari
Así que la gran pregunta: ¿es este el futuro de Ferrari, o un desvío arriesgado?
El presidente del consejo, John Elkann, afirmó que el coche conserva la identidad de la marca.
Se apoyan en “los valores que hacen que Ferrari sea instantáneamente reconocible en todo el mundo.”
El diseño también aporta un giro propio del mundo tecnológico: el proyecto contó con la colaboración de Jony Ive y el diseñador Marc Newson, fusionando la tradición de los superdeportivos con la estética de Silicon Valley.
Los analistas dicen que el precio podría superar los 700.000 euros, llevándola a territorio de ultra lujo.
Así que aquí está la verdadera pregunta en la que Ferrari apuesta: en un mundo que se vuelve silencioso y eléctrico, ¿puede una leyenda construida sobre el sonido aún hacer que la gente sienta algo cuando el motor ya no ruge?