China ha removido a dos de sus oficiales militares más altos.
Profundizando una purga de gran alcance que ha planteado nuevas preguntas sobre el estado de las fuerzas armadas del país.
Zhang Youxia, que alguna vez fue el general de más alto rango de China y vicepresidente de la Comisión Militar Central (CMC), fue destituido el viernes.
Liu Zhenli, quien dirigía el departamento de personal conjunto encargado de la planificación de combate, también fue destituido.
¿Por qué este movimiento tan drástico? A ambos hombres se les anunció en enero que estaban siendo investigados por “violaciones graves de la disciplina y la ley”.
Este lenguaje se asocia comúnmente con la corrupción.
La destitución de Zhang es particularmente llamativa. Era considerado cercano al presidente Xi Jinping, lo que convirtió su caída en un gran susto para los observadores.
La CMC, presidida por Xi, es el máximo órgano de toma de decisiones militares de China.
El analista de Asia Society, Lyle Morris, explicó que, aunque China técnicamente tiene comisiones militares separadas del estado y del Partido Comunista, “a efectos prácticos” funcionan como una sola.
Lealtad Militar Endurecida
La sacudida deja a la CMC de siete miembros con solo dos figuras conocidas: el propio Xi y el líder anticorrupción Zhang Shengmin.
Aún más llamativo es que el destino y paradero de Zhang y Liu permanecen poco claros, mientras las autoridades han proporcionado pocos detalles sobre las acusaciones.
La EPL ha acusado a la dupla de socavar el principio de que la autoridad última reside en Xi.
Con dos generales de alto rango fuera de juego, el mensaje desde Beijing parece inequívoco.
En las fuerzas armadas de China, la lealtad y la disciplina siguen siendo inseparables del poder.