¿Alguna vez miraste un mapa y pensaste: ‘¿Y si África se partiera en dos?’
Bueno, los geólogos dicen que no es solo un pensamiento salvaje: es algo que, lentamente, está ocurriendo. Muy lentamente. Pero aun así, está pasando.
En el costado oriental del continente, el suelo se está agrietando, estirando y—en un día malo—tragando casas.
Todo gracias a la Falla del Rift de África Oriental (EAR), una falla colossal de unos 6.400 kilómetros que atraviesa Etiopía, Kenia y más allá.
Las placas tectónicas de la Tierra se están separando
Es como la versión de la Tierra de una ruptura de pareja —excepto que las placas se están alejando a la velocidad con la que crecen tus uñas.
Hace algunos años, una grieta gigante apareció de la noche a la mañana en Kenia, cortando carreteras y casas como si la propia Tierra ya hubiera tenido suficiente.
Los científicos rastrearon el fenómeno hasta las placas tectónicas nubiana y somaliana, las cuales se están alejando lentamente entre sí —y a su vecina, la placa arábiga.
Si siguen desplazándose, podríamos llenar ese vacío con un océano completamente nuevo.
Pero no te hagas ilusiones: expertos como Chris Moore, de la Universidad de Leeds, estiman que tomará alrededor de 50 millones de años.