Ya sabemos que el cambio climático está causando un desastre aquí en la Tierra, pero ahora también está causando problemas en el espacio.
Un nuevo estudio del MIT revela que las emisiones de gases de efecto invernadero están encogiendo la termosfera —la capa en la que orbitan la mayoría de los satélites—, lo que hace que la basura espacial sea un problema todavía mayor.
¿Espera, qué? ¿No se supone que los gases de efecto invernadero atrapan el calor?
Sí, pero solo en la atmósfera inferior.
¿Qué sucede?
En las capas superiores, en realidad enfrían las cosas, haciendo que la termosfera se contraiga.
Esto significa menos arrastre atmosférico, lo que normalmente ayuda a limpiar el espacio al arrastrar los escombros hacia abajo para que se queman.
Sin este sistema natural de limpieza, nos queda un vertedero cósmico flotando sobre nuestras cabezas.
El investigador principal, Will Parker, advierte que “el espacio se está llenando demasiado”, especialmente con el auge de los lanzamientos de satélites.
Hoy en día, casi 12.000 satélites orbitan la Tierra, y ese número está creciendo rápidamente.
Añadiendo millones de fragmentos de escombros a alta velocidad, y de pronto, la idea de un cielo nocturno pacífico parece un poco… abarrotado.
Los científicos dicen que debemos actuar ya—tanto para reducir las emisiones como para replantear cómo manejamos el tráfico espacial.
Porque si no lo hacemos, podría no tratarse solo de contaminar el planeta—we’ll be turning Earth’s orbit into an intergalactic junkyard.