¿Cómo se puede contrabandear miles de animales en peligro de extinción sin que nadie lo note? En este caso, llamándolos «piel de pescado seca».
Las autoridades en Singapur han descubierto un intento masivo de tráfico de vida silvestre.
Incautaron más de 830 kg de escamas de pangolín escondidas dentro de un cargamento con destino a Camboya.
El cargamento—apilado en 30 bolsas—fue rastreado hasta Indonesia y se cree que provino de más de 2.200 pangolines.
Piénsenlo: miles de animales reducidos a escamas.
Los expertos dicen que los pangolines—especialmente el pangolín de Sunda—son entre los mamíferos más traficados del mundo.
Comercio ilegal de pangolines
¿Por qué? Sus escamas se cree erróneamente que tienen valor medicinal en algunas partes de Asia.
“No hay evidencia científica que respalde estas afirmaciones,” suelen enfatizar los conservacionistas, sin embargo la demanda continúa impulsando el comercio ilegal.
Singapur, un eslabón clave en el comercio global, dice tener una política de “tolerancia cero”.
La incautación, la mayor de su historia, resalta tanto la magnitud del problema como el desafío de detenerlo.
El comercio está prohibido bajo CITES, pero los traficantes siguen adaptándose, usando disfraces ingeniosos y rutas complejas.
Así que aquí está la verdad incómoda: mientras exista la demanda, los contrabandistas encontrarán una vía.
La verdadera pregunta es: ¿podrá la conciencia finalmente superar la explotación?