Rusia, en respuesta al ataque del sábado por la noche contra un puente crucial que conecta con Crimea, lanzó este lunes misiles contra múltiples objetivos en Kíev y otras ciudades ucranianas.
Según The Wall Street Journal, los objetivos incluían infraestructuras civiles críticas, como redes eléctricas, lo que provocó cortes de energía.
Según su Ministerio de Defensa, Ucrania logró interceptar más de la mitad de los 83 misiles que tenían como objetivo ciudades ucranianas.
“Quieren pánico y caos,” declaró el presidente ucraniano Volodímir Zelenski, “Quieren destruir nuestro sistema energético.”