En un discurso de tres horas pronunciado el jueves, el presidente ruso Vladimir Putin buscó promover la “unidad de la humanidad”, el globalismo y la integración económica.
Caracterizó el enfoque de Occidente hacia el resto del mundo como “sé como nosotros, haz como nosotros”. En su opinión, Occidente, en su arrogancia, considera a los estados no occidentales por debajo de sí mismo.
Él llamó, en cambio, al “trato cuidadoso de la identidad de cada comunidad y nación”, diciendo que solo esto podría sentar “la base de una cooperación a largo plazo en un mundo multipolar”.
Además situó a América Latina, África y Asia como beneficiarias de este cambio en el orden mundial.