¿Qué pasaría si una vacuna sencilla pudiera hacer algo más que detener una dolorosa erupción—¿qué pasaría si también pudiera proteger tu corazón?
Eso es exactamente a lo que apunta la nueva investigación sobre la vacuna contra la culebrilla.
La culebrilla, causada por el mismo virus que provoca la varicela, no es solo una molestia con picazón.
Puede provocar sordera, pérdida de visión y dolor nervioso crónico—especialmente en adultos mayores.
¿Cuál es el giro?
Un nuevo estudio global sugiere que la vacuna también podría reducir tu riesgo de infarto o accidente cerebrovascular en casi un 20%.
Los datos se presentarán en la conferencia de la Sociedad Europea de Cardiología en Madrid.
Provienen de la primera revisión sistemática y meta-análisis a nivel mundial sobre este tema.
Los investigadores encontraron que los adultos que recibieron la vacuna contra la culebrilla tenían un 18% menos de probabilidad de sufrir un infarto o un accidente cerebrovascular.
Los mayores de 50 años experimentaron una reducción del 16% en eventos cardiovasculares.
“La vacunación contra herpes zóster se asoció con un menor riesgo de eventos cardiovasculares,” dijo el Dr. Charles Williams de GSK, el autor principal del estudio.
Expertos no involucrados en la investigación se muestran intrigados pero cautelosos.
Como señaló el profesor Bryan Williams, de la British Heart Foundation: “Hace falta muchísima más investigación….”
“Pero al prevenir la culebrilla, la vacunación podría ser protectora.”
Entonces, ¿la vacuna contra la culebrilla está silenciosamente funcionando también como medicina para el corazón? La ciencia aún no ha respondido por completo, pero la posibilidad es difícil de ignorar.